El domingo amaneció medio nublado y nosotros teníamos muuucha fiaca para levantarnos. Raro porque por lo general a las 9hs ya desayunamos. Pero ese domingo nos revelamos!!! Igualmente, después de pachorrear todos un bueeeen rato decidimos salir a pasear. Salimos en auto, camino a Ascochinga. Paramos a almorzar en La Granja (pueblo a 50km de Córdoba capital), en un restaurante bien del pueblo. Muy rico y llegamos a nuestro destino a las 16hs: Estancia Santa Catalina. La estancia es uno de los asentamientos jesuíticos más importantes de la ciudad de Córdoba. Fue fundada en 1622 y un siglo después los jesuitas pudieron terminar la iglesia. La iglesia es imponente, pero es espectacular ver que eso fue por años un gran emprendimiento productivo.
Hoy, y desde 1774, pertenece a la familia Diaz. Es la única estancia jesuítica cuyos dueños son una familia. La estancia fue declarada patrimonio de la humanidad en el año 2000.
Ahora... entramos?
Síganme!
Esta es la Iglesia! Divina! No me dejaron sacar fotos por dentro.
La puerta de entrada, y la vista de uno de los costados.
Camino a La Ranchería, que queda en el costado derecho de la Estancia.
Esta es la entrada a la parte privada de la estancia que queda en el costado izquierdo de la iglesia. Solo se puede visitar esta parte de martes a viernes. Les debo esas fotos porque fuimos un domingo. Ups!
Un poco más...
Y ahora nos vamos...pero volveremos. Seguro que con familia y amigos!
Chau, hasta la próxima,
Flor.

